¿Qué influencias sociales, políticas, artísticas o personales ha tenido tu obra obra hasta la actualidad?

Desde que comencé esta obra que he denominado Folk nunca he dudado de que constituye una respuesta válida, dentro de mis limitaciones, a los acontecimientos personales o globales que se desarrollan en mí o frente a mí. Seguramente no es la mejor de las respuestas, pero es válida. Las influencias ejercidas sobre una obra Folk son siempre amplias así que voy a tratar de mencionar aquellas que son actuales y me parecen más determinantes dentro de las cuatro categorías que mencionas. Considero necesario, de un modo general, ocultar la obra de las redes sociales para otorgarle libertad. Al mismo tiempo siento una seducción proveniente de estas redes. En caso de mostrar la obra, ya sea para agradar u ofender, o para tratar de comprenderla, la pregunta más significativa es: ¿A quién? Una pregunta que es crítica y muy difícil de responder, por eso trato de encontrar a alguien que se ocupe de este tipo de gestión, que funcione como intermediario y me permita continuar mi vida con normalidad: Ojos que no ven, corazón que no siente.

La circunstancia política más determinante en la obra sobre la cual redacto esta entrevista es mi posibilidad de permanecer en Leipzig como ciudadano europeo con derechos similares a los de un alemán en una ciudad que encuentro estimulante para las actividades que estamos tratando. Mi relación, íntima o superficial, con las personas que aparecen o aquellas que quisiera apareciesen en mis imágenes, determina decisiones cotidianas y me expone a alegrías, frustraciones y otros caprichos del destino.

Me doy cuenta mientras escribo, que quizás pudiera interpretarse tu pregunta en la dirección contraria: Qué tipo de influjo proviene de mi obra y se dirige hacia las esferas sociales, políticas, personales, artísticas. La respuesta en este caso solo puede ser especulativa y probablemente me confunda: Creo que en el ámbito social y político mi obra no tiene ningún influjo. En el ámbito personal sin duda lo tiene pero tengo la sensación de que es reducido y probablemente muy variado ya que compongo imágenes que agradan e imágenes que ofenden. En el ámbito artístico pienso que el influjo de mi obra puede rechazarse como anacrónico, reaccionario e inconsistente.

¿Cuál es tu producción artística actual? ¿Qué representa tu obra?

Organizo eventos relacionados con imágenes, creo escenas cotidianas y dibujo desnudos. Mi obra representa mi propio matrimonio apacible y conservador con mis imágenes.

¿Tienes un discurso formal y/o conceptual?

No lo tengo, ni formal ni conceptual, en tanto que no uso hablar de forma sostenida sobre mi obra, pero estaría encantado de hacerlo en esta entrevista. Dime qué prefieres, ¿un discurso formal o uno conceptual? ¿O mitad y mitad?

¿Qué elementos/ referentes son inspiración en tu obra?

No lo sé. Pienso que no requiero ninguna inspiración, tal y como esta noción se entiende en este tipo de entrevistas; la curiosidad me es suficiente. He diseñado un proceso a través del cual obtengo con frecuencia una recompensa, esto es, la imagen archivada, así que lo repito a modo de costumbre. En ocasiones hay escenas que se resisten, que se hacen imposibles, parece que han nacido con una enfermedad incurable; las archivo igualmente y las abandono. Si la actividad amenaza con volverse aburrida siempre es posible incrementar o intensificar estímulos conocidos o cambiarlos por estímulos nuevos. Como no planifico las imágenes que creo, no requiero ninguna inspiración, no requiero encontrar una idea, solo requiero un lugar donde esté pasando algo, y esto ocurre en todas partes. Por eso siento en ocasiones que mi trabajo es fundamentalmente diferente al de la mayoría de los pintores que invierten mucho tiempo y esfuerzo, en ocasiones sufrimiento, pensando en la imagen que quieren realizar. Yo prefiero abandonar en lo posible las expectativas y entrar directamente en el diálogo con aquello que hay frente a mí.

Por otro lado me parece pertinente, en un discurso general sobre las motivaciones del artista, mencionar una reflexión recurrente en la que sopeso la capacidad de mis imágenes para prevalecer en una supuesta competición ficticia con imágenes creadas con asistencia computacional o, sin querer ir más lejos, con imágenes actuales de videojuegos, por ejemplo. Es una reflexión sobre la calidad y la no-calidad, los rastros, el fallo, la estimulación, la atractividad, la corrección, la huella y el componente humano de las imágenes, en la víspera de las revoluciones que se avecinan. Quiero prevalecer.